Entre el 20 % y el 35 %. Eso es lo que se queda una app de domicilios de cada pedido, según la plataforma y el plan.
Traducido: de un pedido de $50.000, te llegan entre $32.500 y $40.000. Después de eso pagas el producto, el empaque, la cocina y el arriendo.
Lo que no hay que hacer
Salirse de golpe.
Las apps hacen algo que tu canal propio no hace: te traen gente que no te conoce. Un negocio que se sale de las apps de un día para otro casi siempre pierde volumen antes de ganar margen, y el margen que gana no alcanza a tapar el hueco.
La jugada no es irse. Es que el cliente que ya te conoce no vuelva a entrar por ahí.
La app es para el cliente nuevo. El canal propio es para el que vuelve. Cada pedido repetido que se pasa a tu canal es entre un 20 % y un 35 % más de margen, sobre una venta que ya tenías.
Lo que sí funciona, en orden
1. Google antes que Instagram
El primer sitio donde alguien te busca cuando tiene hambre cerca no es Instagram: es Google Maps. Perfil con horario correcto, teléfono que contesta, fotos de verdad y la carta actualizada. Es gratis y es lo que más mueve.
2. La carta con su enlace, no solo con su QR
El QR sirve en la mesa. El enlace sirve en todas partes: en la biografía de Instagram, en el estado de WhatsApp, en el perfil de Google, en el mensaje que le mandas a un cliente que pregunta qué hay hoy. Una carta digital que puedes mandar por chat vale más que una impresa.
3. WhatsApp, que en Colombia es el canal
Entre el 92 % y el 94 % de la gente conectada en Colombia usa WhatsApp, y más del 70 % de los emprendedores vende por ahí. No es un canal de soporte: es el canal. WhatsApp Business, con catálogo y respuestas rápidas, es gratis.
4. Publicar de forma que dé motivo para escribir
No «síguenos». Un motivo concreto: el plato del día con precio, el after office del viernes con hora, el combo del partido. Y siempre con el enlace de la carta.
Dónde encaja esto con nosotros, dicho claro
OnderaAI no toma pedidos, no maneja domicilios y no cobra en la mesa. No competimos con la app de domicilios ni con la caja que ya tengas: si usas OlaClick, WARO u Ordenalo, sigue con ellos.
Lo que hacemos es el paso que casi nadie alcanza a dar porque no tiene tiempo: que la carta esté al día, que tenga fotos que abran el apetito, y que salga el afiche cada semana con lo que quieres vender. Le hablas —«sube la hamburguesa a 30.000», «hazme el afiche del viernes», «se acabó el ceviche»— y queda hecho.
Porque tener canal propio no falla por falta de canal. Falla por falta de tiempo para alimentarlo.
